El Verano del '82

El patrón que usé para coser por primera vez!

El patrón que usé para coser por primera vez!

Son muchos los recuerdos de mi niñez y la mayoría de los que más atesoro fueron claves para el desarrollo de mi amor por la costura, la moda y el arte. 

Tomé mi primer curso de costura a los ocho años.  Aún recuerdo el “flyer” de promoción de las clases que papi llevó a casa con tanto entusiasmo y en cuestión de días ya estaba matriculada.  Nunca olvidaré ese verano del ’82 aprendiendo a coser con Belén Pérez.  Daba las clases en la marquesina de su casa, una casa grande en el Sector Miradero en Mayagüez.  Recuerdo que de la marquesina podía también subir a la casa por una escalera en espiral, de esas de metal que hay en los “backstage” de los teatros.  Belén tenía mucha experiencia dando clases e incluso recibía un grupo de niñas que venía en guagua desde el campamento de verano de la antigua YMCA en Mayagüez. 

En esas clases descubrí la magia: Convertir un insignificante pedazo de tela en una pieza de ropa que puedes usar, no sólo para cubrir tu cuerpo sino para expresar tu personalidad.  Al día de hoy comparto ese momento con mis estudiantes en la universidad y les enfatizo la bendición del trabajo manual, y cómo podemos encontrar soluciones distintas para resolverel “problema” de vestirnos.   Lo primero que cosimos fue un pantaloncito corto de elástico.  Mami me llevó a comprar una tela sólida de algodón y un patrón comercial de pantalones cortos en mi talla.  El sobre tenía dibujados todos los estilos de moldes que tenían en su interior: con lacitos a los lados, nuditos, con bolsillos decorativos y hasta el estilo “pamper” que en un momento dado fue muy popular. 

Disfruté cada momento del proceso.  Me acostaba leyendo las instrucciones y mirando esas perfectas ilustraciones que indicaban los pasos a seguir.  Cortaba las piezas necesarias para el estilo seleccionado en el patrón de papel, luego en tela.  Finalmente armaba el “rompecabezas” para lograr una prenda de vestir que puedes lucir una y otra vez.  Ese verano fue el comienzo de muchos veranos cosiéndome mi propia ropa y eventualmente complaciendo a mis amigas y clientas.  He acumulado experiencias y en retrospectiva me doy cuenta que muchas han sido claves paraguiarme en el camino.  Mientras más experiencias tiene un niño más opciones tiene a la hora de decidir su carrera, o su pasatiempo. 

Gracias Belén Pérez por darme esas primeras clases, gracias papi por ser mi cómplice en tantas ocasiones, gracias mami por llevarme por las tiendas de telas y darme las herramientas necesarias para poder crear.

#veranodel82

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XOXO,

--- tommie